Registro de campo
Llegada del playero rojizo a la costa bonaerense
Primeros registros de temporada en la ría de Samborombón
El playero rojizo entra por la costa atlántica entre finales de septiembre y mediados de octubre. En la ría de Samborombón lo hace cuando la marea baja descubre los bancos de arena donde descansa y come. Salimos tres mañanas seguidas con la primera luz, y en las tres anotamos grupos que iban de cuarenta a doscientos individuos. La mayor actividad se concentró dos horas después de la pleamar, cuando el agua empieza a retirarse y deja al descubierto el fango blando.
Identificarlos en plumaje no reproductivo no es sencillo. El pico recto y las patas negras son los rasgos que sostienen la determinación, pero se pierden si la luz da de frente. Conviene ubicarse con el sol a un costado y esperar unos minutos a que el ojo se acostumbre al contraste del banco. Con prismáticos 8x42 se sigue el movimiento del grupo, aunque para leer detalles finos hace falta telescopio terrestre sobre trípode bajo: la distancia de observación rara vez baja de los ochenta metros.
Lo que más cambió entre las tres salidas fue el viento. Con viento del sudeste las bandadas se mantenían agrupadas y quietas; con viento del norte se dispersaban hacia los canales internos y costaba seguir el conteo. Anotar hora, marea y dirección del viento en cada registro ayuda a leer después por qué una mañana rindió y otra no.